sábado, 7 de octubre de 2017

Fue extraño.

Te vi, estabas a tan solo unos metros de mí. Solo tenía que cruzar la carretera para acercarme a saludarte. Te juro que quería hacerlo, que me moría de ganas por tenerte en frente, ver tu sonrisa, escuchar tu voz... Pero me faltó valor. No me atreví a acercarme a ti porque ya había alguien que ocupaba mi lugar. 

Fue extraño ver que tu vida seguía como si yo nunca hubiera pasado por ella. Te reías, la abrazabas, la besabas... Y yo ni siquiera era un triste recuerdo que te rondaba por la mente. 

Por supuesto que me dolió, como si un puñal me atravesara el  corazón. Pero tampoco podía evitar alegrarme por ti. Porque que, después de tanto tiempo, siguieras muriendo de amor por mí, tampoco hubiera podido perdonármelo... 

Booktrailer ``Será que me faltas tú´´ Noeh Taboada

jueves, 27 de julio de 2017

Detalles tontos.

Es curioso... Ya ni siquiera recuerdo su rostro. Pero tengo grabados en mi mente detalles tontos, como la magia de su mirada o la manera tan jodidamente sexy en la que sus labios se juntaban para pronunciar las emes... 

sábado, 1 de julio de 2017

Mean por encima de uno y...

Hace poco y por pura casualidad, rescaté del olvido un caso de hace más de veinte años. Un caso que demuestra con creces que la justicia no siempre es justa. Que los sistemas están corrompidos y que manejan los hilos a su antojo. Si nombro a los cuatro de Guilford tal vez nadie sepa de lo que estoy hablando. 

Podría describir el caso entero con una sola frase: ``Mean por encima de uno y todavía hay que decir que llueve´´. 

Y es que estas cuatro personas no solo fueron acusados, torturados, juzgados y encarcelados injustamente. Sino que después de demostrar su inocencia, quince años después de que los cuatro entraran en prisión y de que el padre de uno de ellos muriera en prisión por no haber recibido la asistencia médica necesaria, absolutamente nadie se hizo responsable por el terrible error que se había cometido. De hecho, las disculpas públicas tardaron más de una década en llegar. 

Lamentablemente, después de más de veinte años, las cosas siguen siendo igual. La gente que acapara todo el poder hace y deshace a su antojo sin que nadie pueda ponerle un alto. Da igual cuántas vidas se lleven por delante. Da igual los años que una persona pase en prisión aun sabiendo que es inocente. Lo único que importa es llenarse los bolsillos y venderlo como si se estuviera haciendo un bien común. Y el resto de los mortales tenemos que agachar la cabeza. En definitiva, siguen meando por encima de uno y hay que decir que llueve... 

jueves, 29 de junio de 2017

Hubiera preferido.

No necesitaba pegarme un tiro o clavarme un puñal. No necesitaba estrangularme hasta que exhalara mi último aliento. No necesitaba llevar mi cuerpo sin vida a un descampado para deshacerse de mí. Nada de eso era necesario. Porque para matarme y enterrarme en vida, con sus palabras de desprecio bastaba. Y hubiera preferido mil veces que mi corazón hubiera dejado de latir de verdad... 

miércoles, 28 de junio de 2017

Opiniones.

Hay ocasiones en las que la opinión de la gente que tenemos más cerca nos importa una mierda. Sencillamente nos da absolutamente igual. Y sin embargo, llega alguien que ni siquiera conocemos y sus palabras nos hieren como un cuchillo que se nos clava en el pecho. 

Aunque también puede ocurrir lo contrario. Mientras los que tenemos cerca no hacen más que empujarnos hacia un pozo sin fondo, llega alguien que nos dice un par de palabras de aliento y sin saberlo, ha conseguido alegrarnos el día. 

domingo, 18 de junio de 2017

Eres un perfecto idiota.

Eres un imbécil, y eso no me lo puedes negar. Tienes la inteligencia emocional de una cebolla... Hay personas que son malas para pillar las indirectas, pero lo tuyo... Lo tuyo es otro nivel. Hay que decirte las cosas con todas sus letras y, aún así, muchas veces ni siquiera te das por enterado. 

Además eres un egoísta, solo piensas en ti, sin importarte en absoluto lo que los demás crean o sientan. Haces y deshaces a tu antojo, sin importar las consecuencias que, habitualmente, nunca recaen en ti. Mientras tú salgas beneficiado, lo demás no importa. 

Para colmo, no es que seas muy listo. Crees que puedes engañar a todo el mundo y en realidad es el mundo el que te engaña a ti. Intentas manipular a las personas a tu antojo sin darte cuenta de que eres tú el que acaba siendo manipulado al antojo de terceros. 

En definitiva, eres un perfecto idiota. ¿Pero qué le puedo hacer yo? Eres el perfecto idiota del que estoy locamente enamorada...